Resoluciones de nuevo año: cómo mantener el rumbo

Rara vez cualquier viaje de salud y fitness sigue una línea recta. Por lo general, en la tercera semana de enero, los buenos hábitos que comenzaron en los primeros días de del año, con alta motivación y energía,  comienzan a flaquear.

Hay muchas razones para esto: volver a trabajar o estudiar, tener una interrupción en la rutina y olvidar por qué queríamos cambiar en primer lugar. Además, si agregas los desafíos de vivir en pandemia, donde el confinamiento nos limita, mientras estamos en una incertidumbre constante en si volveremos a la vida que teníamos antes o seguiremos trabajando desde casa, o en confinamiento o si saldremos de él.

Sin embargo, a pesar de que podemos pensar que tenemos más tiempo, esto no necesariamente es así. 

Tenemos planes de hacer mejoras no sólo en nosotros mismos, que todos los años tomamos la resolución de ser más saludables, o comenzar una rutina de ejercicios, o también hacemos planes personales como dejar de procastinar, o quizás embarcarnos en mejoramientos personales o cursos profesionales, y hasta quizás hagamos planes de mejorar nuestro hogar, hacer algunas renovaciones, llamar a un cerrajero y actualizar nuestras cerraduras, en fin, hay tanto que hacer, que quizás no sabemos por donde empezar.

Es cuando quizás te preguntes, ¿cómo mantener el rumbo cuando estás ocupado?

Equilibro, la clave

Sentirse un poco tambaleante o cuestionar nuestra salud o estilo de vida es realmente típico en esta época del año, tres semanas después. 

Quizás tomes decisiones de mejorar tu estilo de vida, hacer ejercicio todos los días, quizás hasta ya comenzaste a hacerlo, cuidándote, manteniendo tu horario para cumplir tu meta, sin embargo, la vida se interpone, y sucede algo y ya no puedes cumplir con tu horario de ejercicios, o con tu deseo de comer saludablemente.

El secreto es el equilibrio, sé amable contigo mismo, no te castigues si un día no puedes lograr tus metas.

No siempre debes ser “o todo o nada”, siempre puedes volver a comenzar, eso es lo más importante. 

Si un día fallas en tu cometido, simplemente vuelve a comenzar al día siguiente. Lo mas importante de todo es tener la motivación correcta.

Debes tener la seguridad de que tu “por qué” debes hacerlo es lo suficientemente fuerte para motivarte a continuar y cumplir con tus resoluciones.

Para algunos la motivación puede ser mejorar tu aspecto físico, entrar en un traje soñado, o mejorar tu juego de golf, quizás para las personas mayores, la motivación sea el poder subir las escaleras o ser más independientes durante el mayor tiempo posible.  Debes encontrarla y tenerla siempre presente.

Reprogramar y flexibilidad

No puedes deprimirte si pasadas unas semanas fallas en tu resolución, lo importante es tener la flexibilidad necesaria para reprogramar y continuar.

Quizás esta sea una excelente oportunidad para ver qué estaba funcionando y qué no. No seas demasiado rígido.  

Si tienes un pensamiento negativo, piensa en crear posibilidades o alternativas.

Se me está dando cuenta de que el éxito, o no, de un nuevo hábito es el resultado de establecer metas, priorizar y programar, pero también tener un plan de contingencia o respaldo cuando la vida se interpone.

Además de «encontrar el por qué», también necesitas encontrar el tiempo.

Tienes que elaborar una programación realista, que encaje en tu vida y tu horario.

Una buena idea es sentarse semanalmente y programar tus rutinas. Compra un diario o programador y dedícale un tiempo cada semana.

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